TEMA 18: LOS INSTRUMENTOS MUSICALES ESCOLARES. FAMILIAS DE INSTRUMENTOS. EL CUERPO COMO INSTRUMENTO. AGRUPACIONES INSTRUMENTALES. INSTRUMENTOS DE LA MÚSICA ACTUAL. INSTRUMENTOS DE CONSTRUCCIÓN PROPIA. USO DE LA ELECTRÓNICA E INFORMÁTICA MUSICAL.
LOS INSTRUMENTOS MUSICALES ESCOLARES. FAMILIAS DE INSTRUMENTOS. EL CUERPO COMO INSTRUMENTO.
Los instrumentos musicales que usaremos en la escuela forman el material pedagógico necesario para elaborar un nuevo espíritu en el que se da la primacía a la actividad y a la creatividad, no tendiendo a inculcar teoría, sino subrayando la importancia de los dones naturales, los impulsos y los sentimientos.
Es el gran mérito de Carl Orff; el haber descubierto la posibilidad de trabajar con los niños una música elemental a través de modelos instrumentales.
No se aprende música más que haciendo música
Por medio de la actividad instrumental activa, la sensibilidad del niño se agranda, las facultades estéticas se desarrollan y la alegría de hacer música en grupo, ocupa el interés de cada niño, incluso del menos dotado.
La nueva pedagogía trabaja a partir de modelos sonoros. En lugar de tomar la vía deductiva (tomar la música en su conjunto e ir deduciendo de ella sus diferentes elementos), se trata de elegir la vía inductiva: introducir los elementos de la música y crear un nuevo espíritu escogiendo una música para el canto, para el instrumento, para el movimiento…
Los instrumentos que se utilicen deben, pues, corresponderse con el carácter de esta manera de hacer música.
Pero la esencia del conjunto instrumental, no sólo hay que buscarla en la propia formación tímbrica que ellos promueven sino también, –y ellos es fundamental– está unida al instrumentos primordial: el cuerpo humano. A su tendencia a exteriorizar, a su búsqueda de acción y juego. Por tanto, también los instrumentos escolares tendrán un papel importantísimo dentro de nuestra aula.
ORGANOLOGÍA. FAMILIAS DE INSTRUMENTOS. ORIGEN
Instrumentos musicales son todos aquellos generadores de sonido que sirven a la concreción de ideas y órdenes musicales. Los instrumentos musicales mecánicos y su modo de ejecución dependen del cuerpo humano y de sus dos posibilidades fundamentales, el movimiento de los miembrtos y la emisión del soplo.
Correspondientemente, el campo del sonido producido para la música se extiende desde el golpe breve hasta el sonido prolongado, es decir, desde el instrumento puramente rítmico hasta el melódico. Estos últimos a menudo se inspiran , en cuanto sonido y expresión, en la voz humana, la cual en las civilizaciones primitivas, e incluso también durantes tiempo en las civilizaciones cultas, fue puesta por encima de todos los instrumentos. Sólo con el Barroco florece, en Occidente, una música instrumental independiente.
En el nacimiento y utilización de los instrumentos musicales, las necesidades mágicas y culturales desempeñaron un papel decisivo. El sonido intangible e invisible tiene en su fugacidad, algo de inmaterial, susceptible de hechizar el mundo circundante, de conjurar espíritus y dioses. Sólo en las civilizaciones cultas –y aún en ellas, tardíamente– el instrumentario se pone al servicio de la expresión estética.
Es evidente que siempre y en todas partes han existido instrumentos musicales. Según la forma de los instrumentos, SACHS deduce la existencia de tres círculos culturales en cuanto centos de origen: Egipto–Mewsopotamia, la Antigüedad china y el Asia Central. Es muy difícil demostrar los itinerarios recorridos por los instrumentos, sobre todo en el ámbito extraeuropeo.
Los instrumentos musicales occidentales se remontan, casi en su totalidad, a las civilizaciones cultas de la Antigüedad. Su afluencia se produjo en la temprana Edad Media provenientes del Cercano Oriente a través de Bizancio (los Balcanes. Italia) y por medio del Islam (a través de Sicilia y España). Las posibilidades de su transmisión son tan múltiples y variadas, que difícilmente pueden reconstruirse en forma individual (comercio, guerras, cruzadas, etc.).
Específicamente occidental es el dilatado desarrollo de los instrumentos de cuerda (aproximadamente de los siglos VIII – IX). Durante todo el Medievo, los instrumento musicales se muestran relativamente inalterados; sólo en el Renacimiento se perfeccionan los graves instrumentos del bajo y se forman familias instrumentales íntegras. Un nuevo perfeccionamiento de los instrumentos musicales llega con el Barroco. Lo notables es que, en lo fundamental, se mantiene el antiguo instrumentario, y no se “inventan” instrumentos nuevos. Con todo, hay mucho trecho desde el rebáb árabe o desde un laúd frotado medieval hasta un violín STRADIVARIUS.
Las civilizaciones cultas de la Antigüedad llevaron a cabo las más distintas divisiones, algunas de ellas de carácter evaluativo.
En la Edad Media, los instrumentos de cuerda se hallaban en primer lugar, a causa de su papel demostrativo en la teoría (proporciones interválicas en el monocordio), mientras que los instrumentos de percusión se hallaban en útliumo término.
En el Renacimiento encabezan la división los instrumentos de viento, mientras que en el Barroco asumen la dirección los instrumentos de cuerda polifónicos, como el laúd y el clavicémbalo.
Desde el punto de vista sociológico, determinados instrumentos quedaron reservados a determinados círculos, como por ejemplo el timbal y la trompeta a los caballeros y a la nobleza, respectivamente en el ejército y la caballería (esta situación seguía manteniéndose aún en el siglo XIX), y la flauta y el tambor al pueblo (en el ejército, a la infantería).
Los siglos XVIII— XIX aportaron decisivos progresos técnicos en el terreno de la mecánica de ejecución (sistemas de llaves, válvulas). El lugar principal pasó a los instrumentos melódicos. –El Siglo XX trae una ampliación de la percusión y, como innovación, los instrumentos musicales eléctricos.
En el siglo XIX se inició la colección sistemática de instrumentos musicaels y, con ellos, la confección de catálogos, todos los cuales trataban de describir, desarrollar históricamente y ordenar sistemáticamente todos los instrumentos, inclusive los más remotos en el espacio y en el tiempo. Quienes más convincentemente lo lograron fueron MAHILLON (1884), HORNBOSTEL (1884) y SACHS (1914).
El principio de la división es, primariamente, el modo de producción del sonidos, y secundariamente el modo de ejecución y la construcción. Los instrumentos musicales mecánicos forman cuatro grandes grupos, que a continuación se recogen de una manera modificada. A ellos se les suman los electrófonos en cuanto quinto grupo:
Idiófonos (autorresonadores): instrumentos de percusión sin parche, maracas, etc.
Membranófonos (resonadores de membrana o parche): tmabores y timbales.
Cordófonos (resonadores de cuerdas): instrumentos con cuerdas que vibran.
Aerófonos (resonadores de aire): instrumentos de viento, órganos, armónicas, etc.
Electrófonos (resonadores de corriente eléctrica): instrumentos con aparato de ejecución y amplificación.
La práctica (orquestal) divide a los insturmentos musicales, según su modo de ejecución, en tres grupos: – Instrumentos de cuerda: los cordófonos frotados. – Instrumentos de viento: los aerófonos soplados, dentro de los cuales se distingue, por su material de origen, entre instrumentos de madera e instrumentos de metal. – Instrumentos de percusión: La mayor parte de los idiófonos y membranófonos. Se distingue entre instrumentos de altura determinada y de altura indeterminada.
Por lo que respecta a los instrumentos musicales que en la Escuela vamos a utilizar, han de ser aquellos cuya práctica no exija un largo período de aprendizaje técnico y han de ser, por lo tanto, instrumentos elementales.
Atendiéndo a esta definición clasificaremos los instrumentos en dos grupos:
– Instrumentos elementales. – Instrumentos de la orquesta.
Los instrumentos musicales que usaremos en la escuela forman el material pedagógico necesario para elaborar un nuevo espíritu en el que se da la primacía a la actividad y a la creatividad, no tendiendo a inculcar teoría, sino subrayando la importancia de los dones naturales, los impulsos y los sentimientos.
Es el gran mérito de Carl Orff; el haber descubierto la posibilidad de trabajar con los niños una música elemental a través de modelos instrumentales.
No se aprende música más que haciendo música
Por medio de la actividad instrumental activa, la sensibilidad del niño se agranda, las facultades estéticas se desarrollan y la alegría de hacer música en grupo, ocupa el interés de cada niño, incluso del menos dotado.
La nueva pedagogía trabaja a partir de modelos sonoros. En lugar de tomar la vía deductiva (tomar la música en su conjunto e ir deduciendo de ella sus diferentes elementos), se trata de elegir la vía inductiva: introducir los elementos de la música y crear un nuevo espíritu escogiendo una música para el canto, para el instrumento, para el movimiento…
Los instrumentos que se utilicen deben, pues, corresponderse con el carácter de esta manera de hacer música.
Pero la esencia del conjunto instrumental, no sólo hay que buscarla en la propia formación tímbrica que ellos promueven sino también, –y ellos es fundamental– está unida al instrumentos primordial: el cuerpo humano. A su tendencia a exteriorizar, a su búsqueda de acción y juego. Por tanto, también los instrumentos escolares tendrán un papel importantísimo dentro de nuestra aula.
ORGANOLOGÍA. FAMILIAS DE INSTRUMENTOS. ORIGEN
Instrumentos musicales son todos aquellos generadores de sonido que sirven a la concreción de ideas y órdenes musicales. Los instrumentos musicales mecánicos y su modo de ejecución dependen del cuerpo humano y de sus dos posibilidades fundamentales, el movimiento de los miembrtos y la emisión del soplo.
Correspondientemente, el campo del sonido producido para la música se extiende desde el golpe breve hasta el sonido prolongado, es decir, desde el instrumento puramente rítmico hasta el melódico. Estos últimos a menudo se inspiran , en cuanto sonido y expresión, en la voz humana, la cual en las civilizaciones primitivas, e incluso también durantes tiempo en las civilizaciones cultas, fue puesta por encima de todos los instrumentos. Sólo con el Barroco florece, en Occidente, una música instrumental independiente.
En el nacimiento y utilización de los instrumentos musicales, las necesidades mágicas y culturales desempeñaron un papel decisivo. El sonido intangible e invisible tiene en su fugacidad, algo de inmaterial, susceptible de hechizar el mundo circundante, de conjurar espíritus y dioses. Sólo en las civilizaciones cultas –y aún en ellas, tardíamente– el instrumentario se pone al servicio de la expresión estética.
Es evidente que siempre y en todas partes han existido instrumentos musicales. Según la forma de los instrumentos, SACHS deduce la existencia de tres círculos culturales en cuanto centos de origen: Egipto–Mewsopotamia, la Antigüedad china y el Asia Central. Es muy difícil demostrar los itinerarios recorridos por los instrumentos, sobre todo en el ámbito extraeuropeo.
Los instrumentos musicales occidentales se remontan, casi en su totalidad, a las civilizaciones cultas de la Antigüedad. Su afluencia se produjo en la temprana Edad Media provenientes del Cercano Oriente a través de Bizancio (los Balcanes. Italia) y por medio del Islam (a través de Sicilia y España). Las posibilidades de su transmisión son tan múltiples y variadas, que difícilmente pueden reconstruirse en forma individual (comercio, guerras, cruzadas, etc.).
Específicamente occidental es el dilatado desarrollo de los instrumentos de cuerda (aproximadamente de los siglos VIII – IX). Durante todo el Medievo, los instrumento musicales se muestran relativamente inalterados; sólo en el Renacimiento se perfeccionan los graves instrumentos del bajo y se forman familias instrumentales íntegras. Un nuevo perfeccionamiento de los instrumentos musicales llega con el Barroco. Lo notables es que, en lo fundamental, se mantiene el antiguo instrumentario, y no se “inventan” instrumentos nuevos. Con todo, hay mucho trecho desde el rebáb árabe o desde un laúd frotado medieval hasta un violín STRADIVARIUS.
Las civilizaciones cultas de la Antigüedad llevaron a cabo las más distintas divisiones, algunas de ellas de carácter evaluativo.
En la Edad Media, los instrumentos de cuerda se hallaban en primer lugar, a causa de su papel demostrativo en la teoría (proporciones interválicas en el monocordio), mientras que los instrumentos de percusión se hallaban en útliumo término.
En el Renacimiento encabezan la división los instrumentos de viento, mientras que en el Barroco asumen la dirección los instrumentos de cuerda polifónicos, como el laúd y el clavicémbalo.
Desde el punto de vista sociológico, determinados instrumentos quedaron reservados a determinados círculos, como por ejemplo el timbal y la trompeta a los caballeros y a la nobleza, respectivamente en el ejército y la caballería (esta situación seguía manteniéndose aún en el siglo XIX), y la flauta y el tambor al pueblo (en el ejército, a la infantería).
Los siglos XVIII— XIX aportaron decisivos progresos técnicos en el terreno de la mecánica de ejecución (sistemas de llaves, válvulas). El lugar principal pasó a los instrumentos melódicos. –El Siglo XX trae una ampliación de la percusión y, como innovación, los instrumentos musicales eléctricos.
En el siglo XIX se inició la colección sistemática de instrumentos musicaels y, con ellos, la confección de catálogos, todos los cuales trataban de describir, desarrollar históricamente y ordenar sistemáticamente todos los instrumentos, inclusive los más remotos en el espacio y en el tiempo. Quienes más convincentemente lo lograron fueron MAHILLON (1884), HORNBOSTEL (1884) y SACHS (1914).
El principio de la división es, primariamente, el modo de producción del sonidos, y secundariamente el modo de ejecución y la construcción. Los instrumentos musicales mecánicos forman cuatro grandes grupos, que a continuación se recogen de una manera modificada. A ellos se les suman los electrófonos en cuanto quinto grupo:
La práctica (orquestal) divide a los insturmentos musicales, según su modo de ejecución, en tres grupos:
– Instrumentos de cuerda: los cordófonos frotados.
– Instrumentos de viento: los aerófonos soplados, dentro de los cuales se distingue, por su material de origen, entre instrumentos de madera e instrumentos de metal.
– Instrumentos de percusión: La mayor parte de los idiófonos y membranófonos. Se distingue entre instrumentos de altura determinada y de altura indeterminada.
Por lo que respecta a los instrumentos musicales que en la Escuela vamos a utilizar, han de ser aquellos cuya práctica no exija un largo período de aprendizaje técnico y han de ser, por lo tanto, instrumentos elementales.
Atendiéndo a esta definición clasificaremos los instrumentos en dos grupos:
– Instrumentos elementales.
– Instrumentos de la orquesta.