TEMA 23 GRANDES PERIODOS DE LA HISTORIA DE LA MÚSICA: DESDE LOS ORÍGENES HASTA EL BARROCO. CARACTERÍSTICAS GENERALES. SELECCIÓN DE FRAGMENTOS MUSICALES PARA EL ALUMNADO DE EDUCACIÓN PRIMARIA.

Páginas interesantes:
1) Historia de la música

i. Introducción.
ii. Justificación del tema.

1. Orígenes de la música.


PREHISTORIA

"HOMO MUSICUS"

Las culturas del pasado establecieron la manera de transcribir gráficamente los sonidos mucho después de la invención de la escritura y algunas culturas no conservan ningún testimonio escrito de su música. Es más, con frecuencia los documentos se han perdido por completo y el conocimiento de los instrumentos empleados, así como la comprensión de su uso, sólo puede deducirse de los textos escritos y de las imágenes pintadas en los vasos. De cualquier manera, estas informaciones nunca podrán devolvernos las melodías entonadas.

Sabemos que la música tiene su origen en la búsqueda del lenguaje; esto es, en la imperiosa necesidad del ser humano de comunicarse. Para proceder a distinguir, como dicen los musicólogos, la altura de los sonidos y la facultad de proceder a la ordenación de los mismos, debemos remontarnos a unos 40.000 años, cuando el HOMO MUSICUS fue capaz de imitar los sonidos de la naturaleza. Así se comenzó a perfilar las primeras expresiones musicales asociadas a hechos colectivos (rituales funerarios, cacerías y ceremonias vinculadas a la fertilidad), para después, con el transcurrir de los tiempos, individualizarlas.

Estudiosos como __Léo Frobenius__ y __Constantin Brailoiu__ nos recuerdan que el hombre, que concebía el cielo como una bóveda de piedra, deseaba dominar la emisión de sonidos para que resonara en él todo su territorio.

Historia del Bolero
El mundo de la música: Grandes autores y grandes obras – Editorial OCEANO



"LOS PRIMEROS INSTRUMENTOS"


I.PERCUSIÓN
Los primeros testimonios fehacientes del hecho musical no nos llegan hasta el Paleolítico inferior, cuando aquel homínido aprendió a crear utensilios de piedra, hueso y asta con los que lograr sonoridades, ya fuera mediante la insuflación sobre el borde biselado de un hueso, ya fuera entrechocando ese mismo material, o bien frotándolo, como sucede con los rascadores dentados. Así mismo, se procedía a la fabricación de sonajeros, realizados con cráneos o frutas desecadas en los cuales se introducían semillas. Y es que estos idiófonos –instrumentos de percusión o de choque– están asociados a un hecho importantísimo que ha ayudado a articular el lenguaje: el ritmo.

Percusiones
Percusiones



II.VIENTO

De igual período geológico es el rombo, un curioso y difundido aerófono consistente en una pieza plana de hueso o de piedra, cuyo aspecto recuerda, en efecto, el de un rombo, pero también el de una punta de lanza. En uno de sus extremos se practicaba un orificio para atar una larga cuerda; quien lo manipulaba, volteaba con violencia por encima de su cabeza, con el brazo en alto, con lo que producía un zumbido.Su uso era ritual, y por lo común se empleaba de noche, evocando la voz de los espíritus. Una de sus singularidades, llegado su perfeccionamiento hacia el megalítico (3.000 a.C.), consistía en su capacidad de emisión simultánea de dos o tres sonidos, lo cual se lograba tallando los vértices de manera adecuada. Pese a lo primitivo de su principio, se ha mantenido en algunas zonas de Oceanía, África y Europa (en España ha recibido los nombres dezumbadera, bramadera y roncador, y sus vestigios proceden de la cueva murciana de Blanquizares de Lébor).



Rombo
Rombo



Sorprende, por su perfección, la __flautilla hallada en Isturitz__, en la Baja Navarra (38.000 a.C.), provista ya de unas pequeñas perforaciones laterales que tal vez puedan obedecer a unos primarios orificios de obturación. Ésta es considerada la flauta más antigua de la historia y evidencia una cultura de cilindros de hueso de grandes pájaros.


Flauta de Isturitz
Flauta de Isturitz



III.CUERDA
Otro elemento característico de la prehistoria es el arco musical, del cual se conservan numerosos testimonios rupestres, la mayoría en los Pirineos, como la célebre pintura de la cueva magdaleniense de __//Les trois frères//__ (Ariège), fechada hacia 13.500 a.C., que muestra una figura mitad bisonte mitad hombre. En otra __cueva__, la de __Cogul__, cerca de Lérida, la escena nos presenta diversas figuras, algunas de ellas portadoras de arcos, otras danzando. La música del arco se conseguía colocando un extremo del mismo sobre los dientes, de modo que la boca actuara de resonador; el tañedor golpeaba la cuerda suavemente con una varilla de hueso o madera, y producía así las notas. Es curioso consignar que el arco musical y la danza aparecen cronológicamente en el mismo estadio de cultura.


Arco sonoro
Arco sonoro
Arco sonoro
Arco sonoro


Instrumentación sonoro Prehistórica

En conclusión, después de treinta años y más de experimentaciones puedo afirmar que los instrumentos musicales prehistóricos tienen de las extraordinarias cualidades acústicas que van literalmente más allá de las de los normales instrumentos musicales. Pueden producir y sugerir músicas de los sonidos microscópicos, impalpables y sutiles, personales, como aquellos de las piedras frotadas o de los arcos a boca hasta gigantescos boatos que entran en el paisaje. Frecuencias sonoras extremas de los infrasonidos de los rombos (bramaderas) a los ultrasonidos de sonajeras de conchas y silbatos.


//Walter Maioli//


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Walter Maioli

autor del libro :
“Los Orìgines: El sonido y la musica”
Jaca Book, Milàn - 1991






b) Primeras civilizaciones.

Es un hecho aceptado que la cuna de la primera civilización musical fueron los fértiles territorios bañados por el Tigris y el Éufrates, el actual Irak, donde el pueblo sumerio, en el IV milenio a.C., asentado en la zona meridional de Mesopotamia, desarrolló una actividad musical de carácter religioso, estrechamente relacionada con la liturgia. Aquella sociedad, en cuyo seno apareció la escritura y en la que se perfeccionaron e impulsaron las artes de la alfarería y la fundición, levantó templos majestuosos en los cuales sacerdotes, astrólogos, matemáticos y músicos elaboraron una compleja hímnica en loa de la divinidad. El empleo de una melodía denominada Kalutu, peculiar por su reiteración, hace presuponer una especie de canto responsorial entonado por el sacerdote en su primer ciclo y respondido luego por un coro de oficiantes. Y lo que es más importante: la intervención de instrumentos musicales en dichas celebraciones.


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Un rico Instrumentario
Resulta llamativa la diversidad y distinta naturaleza de los instrumentos utilizados entre los sumerios, pues hallamos, entre los de viento, flautas (tigtigi) y oboes (abub), lo cual es indicativo del descubrimiento de la lengüeta, propia de los especímenesw de la familia del oboe, en los que el sonido se logra mediante la rápida vibración de la columna de aire y no por el choque de éste sobre un bisel o una embocadoura, comosucede en las flautas. Sabemos que los sumerios, al igual que los egipcios, poseyeron una cuidada técnica constructiva ya que los instrumentos de viento, fabricados muchas de las veces con caña, corregían los posibles defectos de la misma durante su crecimiento. También los cordófonos tuvieron una presencia relevante, dsobre todo liras (algar) y arpas (zagsal) horizontales dde pequeño formato, cuya caja resonadora estaba habitualmente ornamentada, tal como se observa en los ejemplares encontrados en las tubmas reales de Ur hacia el 2.500 a.C., uno de los cuales puede admirarse en el Museo Británico.
Sorprende así mismo la abundancia de instrumentos de percusión presente en la iconografía: platos, estelas, vasos y bajorrelieves atestiguan el uso de un gran tambor (balag) y de timbales pequeños (lilis y ub), así como el empleo de castañuelas rectas y sistros, y los más tardíos címbalos y campanillas. Todo este instrumentario también el repertorio litúrgico, fue transmitido a los ulteriores pobladores de las regiones mesopotámicas, entre ellos los asirios, que hacia el 2000 a.C. perfeccionaron las arpas y crearon una especie de primitivo laúd (pantur); o los babilonios, pueblo amorita de capital importancia para la evolución musical, ya que, además de ampliar y mejorar el muestrario instrumental, sobre todo en lo referido a los ejemplares del tipo lira, enunció notables teorías musicales estrechamente ligadas a los conocimientos matemáticos y astronómicos. Su inflluencia marcó sin duda las concepciones cosmológicas y éticas de la música elaboradas mucho tiempo después, en el siglo VI a.C., por Pitágoras –armonía de las esferas–, quien es muy probable que conociera directamente a los maestros herederos de la tradición babilónica. Al interpretar los testimonios iconográficos y analizar las posteriores teorías difundidas en Grecia, no es del todo arriesgado suponer que la música de los pueblos mesopotámicos fue en sus inicios pentatónica (escala de cinco sonidos), y que, tras evolucionar, pasó a ser heptatónica (escala de siete sonidos).

La música en Egipto.
Egipto no fue ajeno a todas estas concepciones musicales, y ya desde el Imperio Antiguo (c. 2635-c. 2155 a.C.) la vida musical egipcia fue intensa y por igual importante en los ámbitos civil y religioso. Es significativo que los egipcios llamaran hy a la música, es decir, alegría. Cultivada por todas las clases sociales, conoció una notable evolución en el aspecto instrumental, especialmente en el arpa, aunque también la voz tuvo un gran realce: se asociaba a la divinidad, al aliento como inmaterialidad del alma. El propio Herodoto recogió en su viaje a Egipto la transmisión de un himno milenario (Maneros) y certificó allí el uso de una gama cromática. Los egipcios, como los babilonios, relacionaron las siete notas con los siete planetas. Con el Imperio Nuevo (c. 1550-1080 a.C.), entre las dinastías XVIII y XX, se alcanzó el esplendor musical. Era la época de Nefertiti, Tutankamón y Ramsés II, la era de la monumentalidad de los templos de Abu Simbel, Luxor y Karnak.

c) Grecia y Roma.

2. Edad Media.